Hace un año figuraba a -10 grados y hoy a 33.

Hace un año andaba solo en micro y hoy en mi bicicleta amarilla.

Hace un año tomaba más té que café.

Hace un año me quería menos y me culpaba más.

Decir que el 2017 fue malo sería una mentira. Aprendí mucho y para los que me conocen saben que me gusta aprender. Sí­, hubieron momentos tristes como en todo año pero aquí­ es donde entra la resiliencia, el abrazarse, aceptarse y el darte cuenta que no estas sol@, me siento afortunada de no haber sentido lo último.

Escribí­ mucho los últimos 6 meses. Tres cuadernos. Escribí­ sobre mi, sobre lo que amo y lo que deje de amar. Me hizo muy bien, me recordó lo liberador que es expresarse y volví a tener 15 sintiendo que mis textos eran como un náufrago lanzando sus mensajes en una botella al mar y entre que leía comentarios recientes de las ultimas obras que escribí en Wattpad (sigo sorprendida de que aún comenten) entendí­ que no solo me ayudaba a mi sino que emocionaba a otros, así­ que mientras terminaba el semestre arme esta pagina para compartir con ustedes lo que escribo y lo que diseño.

Antes de irme de Chile con estos 33 grados la Olga me tomó una foto mientras escribía y nos mojábamos los pies a falta de una piscina.

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